Los secretos de seducción de Christian Meier

Christian Meier

 

 

Los personajes que ha interpretado el actor Christian Meier han hecho delirar a muchas mujeres puertorriqueñas. Desde que se le comenzó a ver en destacadas caracterizaciones estelares en las telenovelas “La Tormenta” (2005-2006); “Zorro, la espada y la rosa” (2007); “Doña Bárbara” (2008-2009);  y “Alguien te mira” (2010), sus fanaticadas han aumentado significativamente. Impacientes esperan el estreno en nuestra isla de su más reciente entrega actoral, “Primera Dama” (2011), adaptación colombiana de la telenovela chilena homónima, que protagoniza junto a la actriz Carina Cruz, en el personaje de Paloma, la primera dama.

Claro ha quedado que es el rey de la seducción, por lo menos en estas producciones, fantasía a la que sus fanáticas se resisten a renunciar. Christian Meier, de alguna forma u otra, así lo reconoce, y disfruta con cierta humildad y coquetería su éxito.

Son esos múltiples alter egos, en especial Santos Torrealba, Diego de la Vega, y Santos Luzardo, los que han servido de inspiración para crear sus fragancias Pulso y Bravío, de la mano de Ésika, del conglomerado de Belcorp (L’Bel, Cyzone), que ya están disponibles en nuestro mercado.

Esta experiencia le ha permitido a Christian Meier seducir de otra forma. Es como una metáfora de ese “espíritu indomable e irresistible”, con la idea de que cada mujer tenga a su lado, al menos, el olor de ese hombre rudo, bravo y seductor que las vuelve locas. En fin, el olor de Christian Meier.

Ciertamente los olores nos hacen recordar, y ellas, podrían imaginar a este caballero a su lado, con solo hacerse de la idea de que tienen cerca de sí el olor de este galán. Sin embargo, Christian Meier guarda en su memoria otros aromas, que interesantemente nos dejan ver su lado más sensible, una razón más para que sus fanáticas lo quieran más.

Desde que comenzó esta aventura aromática, primero con Pulso, y luego con Bravío, Christian Meier descubrió un nuevo mundo. Conoció de cerca cómo se crea una fragancia, y fue testigo del resultado positivo de contar con su propio perfume, desarrollado por la casa Symrise, con sede en Alemania.

Cuando creamos un concepto como Pulso y luego como Bravío, una vez que tenemos la idea, llamamos a la perfumista, que en este caso fue una francesa que trabaja para Symrise. Ella es la que un poco traduce lo que yo le digo pero también lo que ella percibe de mí. Es traducir en fragancias y en esencias conceptos que nosotros no sabemos”, comentó Christian Meier. El resultado “tiene que ser algo que yo me ponga. Que cuando yo lo sienta, pues diga que este soy yo. Eso toma algunos meses hasta que un poco vamos encontrando el punto”, recuerda el actor.

Una vez  completado este proceso, él se encargó de confirmar que la decisión final había sido la correcta. Por ejemplo, según comentó, puso a prueba a sus más allegados, pero también aquellas personas que ni siquiera lo conocían, respondían de forma positiva a su olor.

Cuando ya está lista (la fragancia), la empiezo a usar, sin avisar que va a salir. Me empiezan a decir que les gusta, me preguntan qué me he puesto. Ahora hay menos secreto (con Bravío) que la primera vez, cuando hice Pulso… Empecé a usar Pulso mientras hacía Doña Bárbara, y empezaron a preguntarme ¿qué es eso que te pones? Yo no podía decir nada, porque no iba a salir sino hasta dentro de unos meses”, rememora.

Contrario a lo que muchas podrían imaginar, Christian Meier prefiere a la mujer sin perfumes. En ese sentido, “le mata” que vayan al natural.

Las mujeres muy perfumadas no me gustan”, declara. “A mí me gustan las mujeres que no usan perfumes. Eso es algo que me mata. El sentir el olor real de una persona, eso es algo que me gusta a mí. Es algo muy paradójico, por el tema del que estamos hablando, de hecho”, aclara.

De tu infancia, ¿cuáles son esos olores que recuerdas de forma agradable?

Lo que más me ha marcado… Hace un par de años que descubrí que el bronceador Bain de Soleil # 4 me hace recordar cuando yo tenía 7 o 8 años, porque es el bronceador que usaba mi madre (Gladys Zender, Miss Universe 1957) cuando íbamos a la playa, de pequeños. Un día fui a la playa con alguien, hace como dos o tres años, y empecé a oler a mi madre, que está viva, y empecé a sentirme como cuando tenía ocho años. Me di cuenta que era el bronceador que usaba esta persona. Desde entonces, cuando he podido, lo he comprado. Ese olor me remonta inmediatamente a la infancia, a los días de verano en la playa”, recuerda.

Otros momentos de la infancia de Christian Meier que llegan a su memoria, son “los olores de los juguetes nuevos de mis hijos. Muchos de ellos hacen transpórtame a cuando era pequeño y olía mis juguetes nuevos… Si huelo Drakar Noir, me acuerdo de cuando tenía 15 años e iba a mis primeras fiestas, ¡que te pasará a ti! Era la fragancia de los ochenta”, recuerda.

Estos dos perfumes de Christian Meier están disponibles por medio de venta directa con alguna representante de Ésika. Para más información, pueden visitan la página de internet www.esika.biz

Por Juan Soto Meléndez
Fashionvitrine.com

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